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Paz de Roda, experta en Relaciones Afectivas y Trastornos de Ansiedad

Esas emociones incómodas

Cada semana me gustaría compartir con vosotros alguna recomendación o explicar algún aspecto relacionado con la Psicología. Hoy me gustaría hablaros de las emociones “negativas”. Sí, ésas que nos hacen sentir mal, muy mal. Angustiados, desolados, tristes, desesperanzados, impotentes…. Esas emociones tan odiadas y que todos deseamos evitar.

Pero hoy me gustaría lanzarles un pequeño homenaje. Sí, curioso, pero sí. Y voy a explicarme. Las emociones son reguladas por una zona de nuestro cerebro, el sistema límbico, que lleva acompañando a nuestra especie desde los inicios de la evolución. Así pues, debe de tener alguna funcionalidad. ¿Y cuál es? Pues emitir esas emociones que nos alertan de cosas importantes en nuestra vida. La tristeza nos alerta de que hay una pérdida o una decepción. La rabia nos alerta de que nos están perjudicado o agraviando. La culpa nos alerta de que nos estamos desviando de nuestro sistema de valores. La vergüenza nos alerta de que hemos hecho algo socialmente no deseable. La frustración nos alerta de que el método que hemos elegido para solucionar un problema no es útil y/o que la meta que perseguimos es imposible de conseguir.

¿Y la ansiedad? ¿De qué nos alerta la ansiedad? Pues de una amenaza. Es decir, si nuestro cerebro percibe que hay un peligro responderá con ansiedad y puede ser social (hablar en público por si me bloqueo), psicológico (recibir una llamada del hospital por un accidente de un familiar cuyo pronóstico desconocemos) o físico (detectar un lunar repentino por temor a un riesgo para nuestra salud).

Así pues, cuando sientas una emoción negativa, pregúntate ¿Qué emoción siento? ¿Tristeza? Pues busca qué te hace sentir pérdida o decepción. ¿Frustración? Pues piensa en las metas que estás buscando para ver si son viables y si el método para obtenerlas es el adecuado…. Y así con cada una de tus emociones negativas.

LEE EN TUS EMOCIONES Y ESCUCHA EL IMPORTANTE MENSAJE QUE TE INTENTAN TRASMITIR. ENCUENTRA SU BENEFICIO AUN CUANDO NO TE GUSTE EXPERIMENTARLAS. La Naturaleza hace muy bien su trabajo, no te regodees en ellas, pero tampoco te desesperes ante ellas. Y recuerda que hay tres acciones posibles ante las emociones negativas:

  • Resignarte a ellas porque son inevitables y transitorias (por ejemplo, causadas por estar muy cansado, por los cambios de estación, por procesos hormonales, por una ruptura sentimental…).
  • Aprende a modificar tu pensamiento cuando esas emociones sean fruto de distorsiones o ideas irracionales (por ejemplo, dispararse la ansiedad por sacar un 9 en un examen y sentir que has fracasado).
  • Movilízate cuando esas emociones te avisan de que debes hacer cambios en tu día a día (por ejemplo, sentir enojo con un amigo que siempre te habla de sus problemas y nunca te pregunta por los tuyos, por lo que quizá ha llegado el momento de hablar con franqueza con él; o sentir ansiedad porque tienes una conferencia y tu ansiedad te recuerda que debes empezar a prepararla).

Así pues, no seré yo quien diga que te alegres con tus emociones más desagradables, pero sí te diré que las analices y hagas los ajustes necesarios para ser feliz. En Paz de Roda Centro de Psicología disponemos de un equipo de psicólogos cualificados y experimentados en problemas de ansiedad, gestión emocional y desarrollo personal y profesional.

Soy Paz de Roda García de la Cruz, Experta en Ansiedad, Ruptura Sentimental, Dependencia Emocional, Terapia de Pareja y Desarrollo Profesional en Paz de Roda, Centro de Psicología.

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