Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

El deseo sexual y la libido es algo que varía de unas personas a otras y que incluso, en la misma persona, pasa por ciclos y épocas de mayor o menor apetito sexual en función de diversos factores.

Es habitual que en las parejas se produzcan desajustes: que a uno le apetezca más que al otro o que haya épocas en la que el deseo de ambos disminuya. Así, no existe una frecuencia “normal” para tener relaciones sexuales, cada pareja ha de establecer su fórmula ideal en la que ambos se sientan satisfechos con la frecuencia y la calidad de sus encuentros eróticos.

Ahora bien, existen ciertos factores que pueden contribuir a minar el deseo en las relaciones de pareja y a los que es importante prestar atención:

  • La rutina

Una vez que se pierde la novedad y el misterio, algunas parejas suelen tener relaciones sexuales siempre de la misma forma. Los encuentros sexuales se mecanizan, llevándose a cabo siempre en el mismo lugar y siguiendo exactamente los mismos pasos.

Si nuestras vidas van cambiando y nosotros evolucionamos como personas, no podemos esperar que en el plano sexual nos guste exactamente lo mismo siempre.

  • Estrés, cansancio, falta de tiempo…

El propio estrés, hace que segreguemos mayores cantidades de cortisol y que disminuyan las hormonas que intervienen en el deseo.

Pero al margen de las hormonas, también es una cuestión de actitud. Si estamos excesivamente focalizados en nuestras obligaciones y no nos permitimos ni un momento para el placer, nuestra sexualidad puede verse afectada. Si nos dejamos llevar por la falta de tiempo o por el cansancio, existe el riesgo de aplazar los encuentros íntimos hasta tal punto que, finalmente, acaben por desaparecer.

  • Los conflictos no resueltos.

La mayoría de las personas necesitan estar en sintonía con el otro para tener relaciones sexuales. Si existen enfados encubiertos, sentimientos de rabia o frustración hacia nuestra pareja, es muy posible que no estemos predispuestos a mantener relaciones íntimas o incluso que se prive al otro de tener sexo como una forma de castigo.

En consulta, acuden parejas por falta de deseo que, al indagar en la situación de su relación, se descubre que hay muchos aspectos que no funcionan: no se comparte tiempo en pareja, existen desacuerdos en temas domésticos o responsabilidades familiares, no hay muestras de afecto, existe una mala comunicación…

¿Cómo puede la terapia ayudaros a mejorar el deseo sexual en pareja?

La Terapia Sexual puede ayudaros a tomar conciencia de cuáles son las causas que están generando la falta de deseo en uno o ambos miembros de la pareja y ofreceros claves para la solución del problema.

Aprende conmigo cómo ampliar vuestro imaginario erótico y mejorar la comunicación. Es importante saber qué es lo que desea tu pareja y saber cómo expresarle al otro cuáles son los propios deseos, preferencias y fantasías, generando así una erótica compartida.

La terapia también puede aportaros fórmulas que os ayuden a no acomodaros e ir introduciendo cambios en vuestras relaciones íntimas que os permitan ser más creativos, sorprenderos mutuamente y generar así una actitud de seducción permanente.

Si existen conflictos en la relación de pareja que estén en la base de la falta de deseo, son problemas pueden tratarse gracias a la Terapia Sexual, favoreciendo un clima de acercamiento afectivo y empatía mutua que permita vuestro crecimiento también en el plano sexual.

Soy Patricia Jordá Díaz, Especialista en Psicoterapia de Adultos, Pareja y Sexual en Paz de Roda Centro de Psicología. Si quieres saber cómo puedo ayudarte, estoy a tu entera disposición.

O si lo prefieres, recuerda que siempre ofrecemos la primera sesión informativa gratuita.  Contáctanos por WhatsApp.

 

 

 

 

Nota: Todos los artículos que aparecen en esta web pertenecen a Paz de Roda Centro de Psicología y están protegidos por los derechos de autor y normativas concordantes. Su uso está limitado a la lectura, no pudiéndose explotar, reproducir ni difundir sin señalar la fuente y sin pedir autorización expresa al centro.

Leave a Reply