Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

No tengamos miedo de nuestras emociones, son innatas y necesarias.

Aprender a tramitarlas es el inicio de una aventura que no cesa. Dónde reconocerlas, expresarlas y gestionarlas de forma adecuada, entendiendo lo que sentimos y lo que otros sienten, son las claves de la Inteligencia Emocional y de un mayor éxito en nuestra vida.

Este aprendizaje, puede realizarse desde edades muy tempranas siendo el periodo de la infancia, donde puede empezar a identificarlas y desarrollarlas. Es muy importante que se lleve a cabo, ya que va a contrarrestar algunos de los grandes obstáculos que los niños/as pueden encontrarse hoy en día, como la dificultad para enfrentarse a los cambios sociales y afectivos que se presentan en nuestra sociedad, los cuales les afectan: al desarrollo de sus habilidades de autocontrol, nivel de autonomía, capacidad de concentración y resolución de conflictos.

No olvidemos que toda emoción tiene una función adaptativa y nos informa de cómo nos sentimos y nos predispone a actuar. Algunas de estas emociones, especialmente en la infancia y la adolescencia, pueden mostrarse de forma más intensa, fruto de determinadas circunstancias, cómo puede ser la emoción de enfado.

Os habéis preguntado, ¿Cómo actuamos los adultos frente a su enfado?, ¿Nos dejamos llevar por la emoción del niño/a?, ¿Les trasmitimos cómo resolverlo o les castigamos?

Hoy vamos a abordar juntos la manera de poder ayudarles, aprendiendo cómo reconocer y manejar su enfado.

El enfado y la Técnica NADAR

Entre las técnicas que podemos enseñar a los niños/as, vamos hablar de una de ellas llamada NADAR.

Esta se divide en 5 partes:

1. NOMBRE DE LA EMOCIÓN

En este primer momento, necesitamos darle un nombre a la emoción que el niño/a está manifestando, pero para ello, inicialmente es importante ver cómo estamos nosotros, ya que el niño/ a cuando está enfadado/a, necesita que estemos presentes y calmados. Si estamos de esta forma, podremos ayudarle/la a nombrar a lo que le está sucediendo, por ejemplo:”Parece que estás enfadado/a”. De esta manera, verá que somos receptivos a su emoción y que podemos ayudarle/la a tranquilizarse ya que nosotros estamos tranquilos. Es habitual, que les traslademos en ese momento expresiones como: “Hasta que no te tranquilices, no voy a hacerte caso”, para intentar manejar su enfado. Esto puede ser eficaz a corto plazo, pero no le ayuda a entender qué sucede y qué puede hacer.

2. ARGUMENTAR, en un segundo lugar, necesitamos saber por qué ha surgido esa emoción o que situación la ha originado. Para ello, una alternativa que puede ayudarle/a a calmarse, es utilizar el rincón de la calma, donde pueda buscar esa tranquilidad perdida.

¿Cómo hacerlo?

Primero, elegir un lugar de la casa, al que pueda acudir en cualquier momento y sea seguro, que le ponga un nombre, lo decore y que lleve sus juguetes u objetos favoritos. Es aconsejable que le animemos a crear ese espacio juntos y así podemos explicarle, que a todos nos resulta muy difícil cuando sentimos una emoción muy fuerte parar, pensar y resolver, pero que existe un lugar al que podemos acudir cuando esto ocurre y ese lugar es el que estáis creando. Segundo, es fundamental que las primeras veces cuando esté enfado/a, le acompañemos allí y permanezcamos a su lado, pero ¡atención!, esto no ha de ser usado como un castigo.

3. DECISIÓN, una vez que estemos a su lado, en su lugar de calma y su emoción esté más controlada, estaremos preparados para analizar qué ha sucedido y qué puede hacer para resolverlo. Para ello, le animaremos a que busque opciones y escoja la que considere que puede poner en práctica.

4. ACCIÓN, una vez que haya decidido qué hacer, que lo lleve a cabo.

5. RESULTADO, finalmente valoraremos qué resultado ha tenido, si ha conseguido resolver la situación y/o ha supuesto un avance para evitar que vuelva a suceder, de no ser así, volveremos al paso anterior.

Con esta técnica, no sólo trabajamos la gestión de su emoción, sino que abordamos la empatía, la resolución de problemas, la concentración y la autonomía. Claves para desarrollar su inteligencia emocional. ¿Os animáis a ponerlo en práctica?

Si estás experimentando esta situación con tu hijo/a, consulta con uno de nuestros especialistas, quién os guiará a través de las sesiones de Infanto-Juvenil. Primera sesión informativa gratuita. Contáctanos directamente a través de WhatsApp.

¡Si quieres conocer más de mí, lee mi curriculum en la sección del Equipo!

 

Nota: Todos los artículos que aparecen en esta web pertenecen a Paz de Roda Centro de Psicología y están protegidos por los derechos de autor y normativas concordantes. Su uso está limitado a la lectura, no pudiéndose explotar, reproducir ni difundir sin señalar la fuente y sin pedir autorización expresa al centro.

Leave a Reply