Skip to main content

Autoestima

La autoestima es la evaluación que una persona hace de sí misma. Una evaluación que se acompaña de sentimientos positivos o negativos.

Si una persona no desarrolla sentimientos afectuosos hacia sí misma, prodigándose de cuidados, respeto, valoración, cariño y confianza, posiblemente lastre la relación que lleva consigo misma y por tanto se desarrollen consecuencias negativas como indecisión, temores, pérdida de oportunidades, estancamiento laboral, timidez, inseguridad. En casos importantes puede incluso producir trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia), depresión y ansiedad, dependencia emocional, consumo de sustancias tóxicas y aislamiento social.

Por ello, para que la relación contigo mismo/a florezca y puedas proyectarte en tus diferentes áreas vitales, es necesario que te gustes, que te atraigas, que te quieras. Sin narcisismo, sin arrogancia, sin egocentrismo.

Puedes amar a tus padres, a tu pareja, a tus hijos, a tus amigos, a tus hermanos y eso no te vuelve mala persona ni te impide dedicarle un espacio afectivo y temporal a cada uno de ellos. Seguramente has sentido que cuando amas, te engrandeces. Pues bien, lo mismo sucede cuando te empiezas a amar a ti. Que todo mejora. Que quieres a los otros con mayor plenitud, porque no hay miedos ni dependencias.

Amarse sin olvidar a los otros. Amarse sin sentirse superior. Solamente un ser humano con sus luces y con sus sombras, con sus éxitos y con sus derrotas, con su propio devenir existencial, haciéndose un hueco en la vida y luchando sus batallas.

Con terapia, conseguirás superar esa baja autoestima y saber de dónde proviene para limpiar las heridas del pasado (relación con los padres, acoso escolar, abandono, abuso sexual, etc.) o del presente (una ruptura que te hace sentirte pequeño/a, un despido que te hace cuestionarte, unos amigos que te apartan y que te hacen sentir insignificante, etc.). Y para ello:

  • Avanzaremos en el auto-conocimiento. Quién eres y qué ha gestado tu yo.
  • Comprenderemos las emociones. Las identificaremos, las escucharemos y las gestionaremos. Especialmente la culpa, la ansiedad, la tristeza, la decepción y la impotencia.
  • Aprenderemos a cuidar las áreas vitales (sueño, alimentación, ejercicio, relaciones de amistad, etc)
  • Empezaremos a auto-reforzarnos y auto- premiarnos.
  • Identificaremos cuál es tu sistema de valores para ser coherente con el mismo y no con el que otros te hayan impuesto.
  • Fijaremos metas en tus diferentes áreas vitales y propondremos acciones para conseguirlas. Empezaremos a movilizarnos para obtener logros.
  • Entrenaremos en el control de pensamientos destructivos que te sabotean.
  • Huiremos de las anticipaciones catastrofistas que te insuflan miedo y te paralizan.
  • Sabremos relativizar para dar la justa importancia a los acontecimientos que te suceden.
  • Generarás una auto-exigencia funcional. Aceptando el error y el fracaso y aprendiendo de ello.
  • Crearás anclajes afectivos sanos, dejando ir los tóxicos, solicitando reciprocidad.
  • Serás capaz de solicitar tus necesidades de forma abierta, respetuosa y frontal.
  • Tendrás resiliencia. Es decir, la capacidad de enfrentarse e incluso “crecerse” ante la adversidad. Confiar en la solidez personal para conseguir logros y recuperarse del fracaso.
  • Mejoraremos la tolerancia a la frustración: los logros conllevan tiempo, esfuerzo, constancia, obstáculos, fracasos, imprevistos, incertidumbre.
  • Controlarás el constante y desgastante martilleo del “tienes que, tienes que, tienes que…”

Todos los artículos que aparecen la web pertenecen a Paz de Roda Centro de Psicología y están protegidos por los derechos de autor y normativas concordantes. Su uso está limitado a la lectura, no pudiéndose explotar, reproducir ni difundir sin señalar la fuente y sin pedir autorización expresa al centro.