Preocupaciones Excesivas

En este nuevo artículo, me gustaría hablarte del Trastorno de Ansiedad Generalizada. Este problema consiste en una sensación continuada de preocupación por los más diversos temas de la vida cotidiana (hijos, pareja, padres, trabajo, finanzas, estudios, salud, gestión del hogar y de las rutinas, organización, opinión de los demás) junto con una anticipación catastrofista, es decir, la persona imagina o piensa que sucederán eventos negativos en los temas mencionados. Esto produce una serie de pensamientos obsesivos difíciles de controlar que llevan a la persona a sentirse tensa, ansiosa y alerta durante largos periodos de tiempo (no se trata de pensamientos negativos aislados, si no de una cadena de pensamientos constantes e incómodos). Por tanto, los pensamientos se centran en un peligro futuro que parece impredecible y/o incontrolable. Los posibles problemas de la vida cotidiana no se contemplan como una probabilidad, por el contrario, la persona los vive como una certeza.

Una cadena de pensamientos negativos puede ser de este tipo: “voy a llegar tarde y se me acumulará muchísimo trabajo; voy a quedar con amigos y no me dará tiempo a recoger la casa; seguro que habrá atasco y no podré hacer la compra; me ha salido una mancha en la piel, tendré tan mala suerte de que sea cáncer; este finde me gustaría ir al campo, pero seguro que llueve; me van a despedir y no podré hacer frente a todos los gastos que tengo; no aprobaré las oposiciones y decepcionaré a todo mi entorno; se ha retrasado mi hijo, seguro que le ha pasado algo malo; mi pareja está más seria conmigo, quizá ya no esté feliz conmigo; no llego a todo, me siento desbordada; se me olvidará todo en la reunión de trabajo y quedaré en ridículo; seguro que no he revisado bien la tarea y hay errores importantes; debería hacer más deporte, y llamar más a mi madre, y esforzarme más en el trabajo, y hacer un nuevo curso de formación, soy tan poco constante; se van a dar cuenta de que soy un fraude; si no dedico más tiempo al informe, fallaré, lo tengo que revisar varias veces”

En realidad las personas que padecen ansiedad generalizada suelen tener una enorme intolerancia a la incertidumbre así como una significativa auto-exigencia.

Además de la preocupación constante, estos pacientes experimentan un gran cansancio, dolor de cabeza, tensión muscular, problemas para conciliar el sueño, impaciencia e inquietud, problemas gastrointestinales, entre otros síntomas que pueden repercutir negativamente en su salud.

Finalmente, si la ansiedad se mantiene durante un periodo de

tiempo, terminarán produciéndose consecuencias negativas en su vida cotidiana (por ejemplo, problemas laborales por la caída en el rendimiento, problemas familiares por la irritabilidad permanente, dolores de cabeza por el sobre-análisis etc).

Prevalencia: el trastorno de ansiedad generalizada se puede desarrollar a cualquier edad, aunque los pacientes suelen verbalizar que ya desde niños han sido responsables, aprensivos y/o preocupados. Entre 1 y 3 personas de cada 100 sufren TAG, siendo el 60% de ellas mujeres.

Pronóstico con y sin tratamiento: se trata de un problema crónico al que la persona se somete pensando que “es su forma de ser” y que ha de resignarse.

Sin embargo, el éxito terapéutico es elevado y consigue eliminar ese peso mental permanente que de alguna manera reduce el nivel de bienestar emocional de la persona. No se trata de volverse una persona caótica, despreocupada o irresponsable, sólo han de canalizarse los esfuerzos y expectativas para que sean productivos y sanos.

Factores de riesgo: la ansiedad generalizada es fruto de alguno de los siguientes rasgos de personalidad: auto-exigencia elevada (con baja tolerancia a los errores, al fracaso, a los resultados “mediocres”), control excesivo (con baja tolerancia a las emociones negativas, a la incertidumbre, a la novedad, a los cambios, a los imprevistos y a la desorganización), y necesidad de aceptación (con baja tolerancia a la evaluación negativa, al rechazo, al abandono y a la confrontación). Estos rasgos implican que la persona vive como amenazantes muchas situaciones de la vida cotidiana, por lo que cuando se acumulan muchas de estas situaciones o sobreviene una situación altamente estresante (un despido, una mudanza, el inicio de la universidad, el nacimiento de un hijo, el inicio de la convivencia con la pareja, un ascenso, etc) puede sobrevenir un alto nivel de alerta y ansiedad. Por ello puede ser positivo aprender a canalizar estos rasgos de personalidad. No se trata de extinguirlos (la psicología no quiere ni puede hacer algo así), sólo se trata de buscar el equilibrio adecuado. Si quieres, puedes aprender a sacarles el mayor partido a estos rasgos y minimizar la posibilidad de que desencadenen ansiedad. La terapia funciona y lo hace de forma breve y a largo plazo. 

¿Tiendes a sentir una ansiedad o preocupación excesiva ante ciertas situaciones cotidianas? Quizá padezcas un Trastorno de Ansiedad Generalizada que puede bloquearte y generarte grandes molestias. Es un problema que tiene solución.

Te presentamos algunas preguntas elaboradas y registradas por Paz de Roda, directora del centro y psicóloga experta en ansiedad. Si quieres saber más sobre este problema te recomendamos la lectura en este blog de “Vivir en el “y si” o ansiedad generalizada”.

Síntomas ansiedad:

¿Tiendes a sentir una ansiedad o preocupación excesiva ante ciertas situaciones cotidianas (relación de pareja, hijos, trabajo, estudios, salud, finanzas, tareas del hogar, gestión del tiempo y organización)?

Las anticipaciones consisten en pensamientos centrados en acontecimientos que sucederán en un futuro cercano o lejano pronosticando un desenlace negativo. Estos pensamientos pueden versar sobre asuntos cotidianos o bien sobre cuestiones muy relevantes.

En cualquier caso, siempre están relacionados con las áreas vitales del individuo (pareja, hijos, padres, trabajo, finanzas, salud, estudios, ocio, tareas del hogar, gestión del tiempo y organización). Estos pensamientos no son aislados, si no constantes en el hilo mental de la persona, es decir, se superponen unos a otros, de forma que la persona siempre se siente preocupada, tensa, alerta y nerviosa. ¿Te sientes identificado con esta descripción?

¿Tu entorno te dice que tiendes a ver las situaciones de forma negativa y que te anticipas a sucesos que no han ocurrido?
¿Tu entorno suele recomendarte que te relajes y que te preocupes menos?
¿Te resulta difícil controlar tus preocupaciones?
¿Tus pensamientos negativos te asaltan de forma invasiva?
¿Tienes presentimientos, como si fuera a ocurrir algo muy grave de forma inminente?
¿Estás sufriendo alguno de estos síntomas y no son debidos a enfermedad médica?

  • Inquietud o sensación de amenaza
  • Fatiga
  • Agotamiento mental
  • Bajada del rendimiento
  • Dificultades para concentrarse o fallos en la memoria
  • Tensión muscular
  • Dolores de cabeza
  • Problemas estomacales
  • Estar siempre alerta
  • Disminución del deseo sexual
  • Alteraciones en el apetito o en el peso
  • Alteraciones en el sueño
  • Irritabilidad
  • Llanto frecuente
  • Desánimo o tristeza
  • Taquicardias o dolor en el pecho
  • Sensación de asfixia
  • Nudo en el estómago
  • Sensación de pérdida de la propia identidad, como si estuvieras distinto
  • Dificultades para disfrutar de las cosas
  • Agitación o nerviosismo
  • Bloque

¿Tu preocupación está generando problemas o interferencias en alguna de las siguientes áreas?

  • Relación de pareja
  • Hijos
  • Familia
  • Relaciones sociales
  • Trabajo o estudios
  • Ocio
  • ¿Tienes baja tolerancia (es decir, te estresan y te generan malestar) a alguna de las siguientes situaciones?
  • Incertidumbre
  • Novedad
  • Cambios
  • Frustración
  • Errores
  • Fracaso
  • Resultados intermedios o “mediocridad”
  • Crítica
  • Rechazo o abandono
  • Confrontaciones con los demás
  • Personas que no cumplen con sus deberes
  • Desviaciones a lo que consideras ético o correcto moralmente
  • Pérdida de control sobre las situaciones
  • Desorganización

¿Consideras que eres una persona muy exigente contigo misma?
Si no llegas a los parámetros de calidad o rendimiento que te habías establecido, ¿tiendes a sentirte fracasado, decepcionado o enfadado contigo mismo?
En general, ¿te gusta superarte a ti mismo o de lo contrario te frustras?
En general, ¿te gusta destacar (deporte, estudios, trabajo, aspecto físico)?
¿Tienes que ser el primero en alguna área especialmente relevante para ti (deporte, aspecto físico, estudios, trabajo)?
¿Tu exigencia te lleva a tener dificultades para terminar una tarea por?
Preparación previa de la tarea (por ejemplo, buscar mucha documentación antes de empezar un trabajo o redactar un currículum…)

Revisión de la tarea una y otra vez para asegurarte de su calidad
Modificaciones en la tarea centrándote en la perfección de los detalles
Demora en el inicio de la tarea porque te abruma pensar en todo lo que tienes que hacer

¿Tu exigencia te lleva a dedicar un tiempo excesivo a ciertas tareas?¿Tu exigencia te lleva a descuidar otras áreas de tu vida (familia, ocio, etc) para dedicarle un tiempo máximo a la actividad sobre la que te exiges (estudios, deporte, trabajo, etc)?
¿Tu exigencia te lleva a sentirte inferior con respecto a los demás y/o inseguro con respecto a ti mismo y tus capacidades?
¿Te acompaña constantemente una sensación de culpa porque no haces todo lo que deberías en tu día a día?
¿Tu autoestima y/o tu estado de ánimo está en función de los logros que obtienes?
¿Tienes un elevado sentido del deber?
¿Tienes dificultades para desconectar de tu foco principal de interés (por ejemplo, estar atento al correo del trabajo en fin de semana sin que nadie te obligue a ello)?
¿Necesitas tener seguridad y certidumbre o de lo contrario te sientes muy amenazado, preocupado o asustado?

Respecto a tus emociones, señala los puntos en los que estés de acuerdo:
# Sabes identificarlas
# Sabes ponerle nombreSabes gestionarlas para que no se desborden
# Aceptas que las emociones negativas son normales e inevitables

# Consideras que las emociones negativas deben evitarse siempre
# Consideras que las emociones negativas son “cosa de débiles o personas sin auto-control”
# Sueles contener tus emociones negativas hasta que finalmente explotan

¿Te cuesta actuar con espontaneidad?
¿Necesitas tener todo planificado y organizado?
¿Tienes pensada una secuencia vital rígida, es decir, qué logro quieres conseguir en cada momento vital?
¿Tiendes a valorar tanto los pros y los contras de cada alternativa que te vuelves indeciso?
¿Piensas siempre en todos los escenarios posibles de una situación concreta para anticiparte a cada obstáculo o imprevisto?
¿Si se avecina un cambio en tu vida, tiendes a pensar sobre ello de forma obsesiva y/o te genera estrés?

Cuando ya se ha producido el cambio ¿te adaptas fácilmente?
¿Ante un imprevisto u obstáculo actúas con rapidez y le das solución?

En general, ¿tiendes a juzgar a los demás de forma categórica?
¿Te irritan las personas poco responsables o competentes?
¿Eres capaz de manifestar abierta y tranquilamente tu enfado, molestia o desacuerdo?

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